SEXIGRAFÍAS

Installation, 2018

Centro Cultural Peruano Norteamericano de Arequipa
Curated by Jaime Gassner y Gabriela Tineo

 

El desnudo en el arte es más antiguo que el concepto de arte o el
de cultura, el desnudo ha sido recreado por la mano del hombre
desde que tenemos registro de la presencia del mismo sobre la
Tierra. Si bien ha sido a menudo asociado con el erotismo, el
desnudo puede en realidad adquirir varias interpretaciones y
significados, desde aquel inherente a la mitología y a la religión, al
estudio de la anatomía o también, debido a sus cualidades
intrínsecas, al de máxima representación posible del ideal de
Belleza y perfección estética (en el sentido de bien como principio o
valor ético que perseguir), como sucede por ejemplo en el arte
figurativo de la antigua Grecia.

Por eso, en principio, no llama particularmente la atención el uso del
desnudo femenino en la obra de Camino Sánchez, sin embargo, si
analizamos por un lado la representación de la mujer en la obra de
nuestro artista nos encontramos con retratos de perfil bastante
realistas de Mocheras de facciones duras realizados con la técnica
de la xilografía y luego, siempre con la misma técnica, mujeres de
cuerpo entero pero recreadas con un cierto aire naif, de formas
redondeada pero de ninguna manera erotizadas. Por otro lado,
llama la atención la osadía de la acción artística realizada a fines de
los años 60, inicios de los 70 en una sociedad extremadamente
conservadora como la limeña, regida entonces por una dictadura
militar, hechos que influyeron decididamente en la poca repercusión
que las “SEXIGRAFÍAS” tuvieron en los medios, considerando la
importante cobertura mediática de la que gozaba el autor, sobre
todo después de haber ganado el Primer Premio en el 3er Salón de
Grabado del ICPNA en el ‘68.

Además tenemos que recordar que las SEXIGRAFÍAS se inscriben
dentro del orden del grabado como técnica artística, y es
precisamente en este ámbito donde Camino Sánchez se sintió
siempre más cómodo para experimentar.

Tanto su obra xilográfica menos figurativa, como las SEXIGRAFIAS
estuvieron posiblemente influencias por la abstracción geométrica y
el suprematismo ruso de Kazimir Malevic, pero estas últimas, muy
probablemente también por Yves Klein y sus antropometrías, en las
que utilizaba el cuerpo femenino como “pinceles vivos” y su filosofía
zen.

Sin embargo a pesar de las posibles influencias, Camino Sánchez
insistía en “peruanizar” su obra. En ese sentido las modelos
escogidas por el artista trujillano distan mucho del perfil estilizado
usado por Klein, se asemejan más al prototipo bajo, de caderas
anchas y carnes generosas de las bellezas de su Moche natal.
Algunos de los títulos de las SEXIGRAFIAS son apellidos Moches o
típicos de la zona como “Ocrospoma” o “Brancacho y Lenta” y
palabras Moches como “Naylamp”, “Mochec” entre otras.

La Galería Delbarrio, en colaboración con el Centro Cultural
Peruano Norteamericano de Arequipa se complace en presentar
por primera vez parte de su colección privada, una selección de 32
de estas SEXIGRAFÍAS, las mismas que podrán ser apreciadas
junto a una pieza audiovisual realizada por la artista australiana

Marla Celeste elaborada en base a más de 60 diapositivas de
Esperanza y Filomena entre otras modelos que fueron retratadas
por el mismo Camino Sánchez para la realización de las obras y
que hacen parte de la misma colección.

Gabriela Tineo

 
 
 
 

Photo courtesy of CCPNA

The women who participated in Camilo Sanchez’s artistic action of Sexigrafías are exceptionally brave.

Exposing one’s body and identity, thus leaving both vulnerable to the punitively male-dominated ideation of the complex social landscape of 60s and 70s Trujillo was for them a decision to invoke a voice via the body and claiming full, unabashed autonomy of it(/both?) whilst doing so in stark defiance of social expectations of how an ‘ideal’ woman was dictated to behave. 

To be born a woman in a society that operates such as ours is inherently an act of bravery. To own a female body in this world is an innately political act.  


Inspired in part by Kubrick’s interpretation of the Korova Milk Bar from Burgess’ 1962 novel A Clockwork Orange, this untitled installation seeks to invert the notion of the ultraviolence of male fantasy and instead speaks to the micro-violence of every day life from a female perspective. Disparate from the casual daily consumption of women’s bodies in the street or through media, in participating in this installation the viewer is challenged if not obliged to confront themselves with the reality of what they are doing. In order to view the nude female forms of the participants of the Sexigrafías, they must in turn confront themselves with the physical presence and power of the female forms within which we encounter these women’s images.

Marla Celeste

Las mujeres que participaron en las acciones artísticas de Camilo Sánchez, conocidas como Sexigrafías, fueron excepcionalmente valientes. Exponer sus cuerpos e identidades, y volverlas de este modo vulnerables a la idealización disciplinaria del mundo masculino, en el complejo paisaje social del Trujillo de los 60s y 70s, fue una decisión que les permitió invocar una voz a través del cuerpo. Y a la vez reclamar abiertamente una autonomía que fuera capaz de desafiar duramente las expectativas sociales acerca de cómo debía comportarse una mujer “ideal”. Nacer como mujer en una sociedad que opera como la nuestra es inherentemente un acto de valentía. Poseer el cuerpo de una mujer en este mundo es por naturaleza un acto político.

Inspirada en parte por la interpretación de Kubrick del Bar de Leche Korova de la novela de Anthony Burgess, La Naranja Mecánica, de 1962, esta instalación sin título busca invertir la noción de la ultraviolencia de la fantasía masculina y más bien enunciar la micro violencia diaria desde una perspectiva femenina. A diferencia del consumo espontáneo y cotidiano del cuerpo de la mujer en las calles o a través de los medios, al participar de esta instalación los espectadores son desafíados, cuando no obligados, a confrontarse con la realidad del acto que están llevando a cabo. Así, para poder ver las formas femeninas desnudas de las participantes de las Sexigrafías, los espectadores deben enfrentarse a la presencia física y al poder de las formas femeninas al interior de las que se encuentran las imágenes de estas mujeres.

Marla Celeste

Traducción por Rodrigo Quijano

 
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